Calle del Monasterio de Leyre

Valdeacederas

Recuerda el monasterio benedictino de San Salvador de Leyre, en la sierra navarra sobre el embalse de Yesa, cuna espiritual del antiguo reino de Pamplona y panteón de sus primeros reyes.

El nombre evoca el monasterio de San Salvador de Leyre, encaramado en la sierra del mismo nombre, sobre el embalse de Yesa, en Navarra. Cuna espiritual del viejo reino de Pamplona y uno de los conjuntos altomedievales más venerados de España, Leyre guardó en su iglesia el panteón de los primeros reyes pamploneses, junto a una cripta de columnas pesadas y la célebre Puerta Speciosa. Su fundación se pierde antes de la memoria escrita: el cordobés san Eulogio dejó constancia de haberse hospedado allí hacia el año 848, lo que prueba que ya entonces estaba en pie. Arrasado en el siglo X, lo mandó reconstruir el rey Sancho García hacia 1020, y desde entonces las donaciones reales fluyeron sin pausa. Hoy lo habita una comunidad de monjes benedictinos, y a su canto gregoriano acuden viajeros desde media Europa. La calle del Monasterio de Leyre es una vía breve de Valdeacederas, apenas setenta metros. No se ha conservado constancia del momento ni del motivo exacto por el que el callejero de este rincón de Tetuán adoptó el nombre de un cenobio navarro, pero comparte vecindario con otras vías bautizadas con monasterios de España, una pequeña geografía monástica trazada sobre el plano del barrio.
Construcciones Edificios e instituciones origen documentado