Calle del Labrador
El nombre, de origen popular, lo usaron los vecinos antes de hacerse oficial en 1855 y alude al oficio de labrador.
La calle del Labrador corre entre la calle de Embajadores y el paseo de la Esperanza, en el barrio de las Acacias.
El nombre no vino de un decreto ni de un homenaje oficial. Lo usaban los propios vecinos antes de que la vía estuviera rotulada, y el ayuntamiento reconoció ese uso ya asentado el 20 de junio de 1855.
Sobre a qué labrador se refiere, la cuestión queda abierta. La lectura más sencilla lo entiende como el oficio, el del hombre que trabajaba la tierra. Otra tradición sostiene que la calle pasaba junto a la finca de un agricultor al que en el barrio llamaban El Labrador, y que el apodo terminó fijándose en el callejero. No hay constancia que decida entre una y otra.