Calle del General Gallegos
Honra a un militar de apellido Gallegos, sin que se haya conservado constancia fiable de quién fue.
El rótulo solo precisa el grado y el apellido. No se ha conservado constancia documentada de a qué Gallegos se dedicó la calle del General Gallegos, ni cuándo ni por qué se eligió ese apellido para una vía tan breve, de poco más de cien metros, en el barrio de Nueva España.
El nombre apunta a un personaje militar, terreno habitual en el callejero de la zona, levantada sobre antiguos terrenos al norte del paseo de la Castellana a lo largo del siglo XX. Hubo más de un general español apellidado Gallegos, y los archivos consultables hoy no fijan con seguridad cuál de ellos quedó grabado aquí.
El tramo desemboca en una malla de calles bautizadas con apellidos y oficios, entre el paseo de la Castellana y la M-30, donde el silencio de las aceras contrasta con el tráfico de fondo. Queda un general sin nombre de pila, un apellido suelto sobre el azulejo.