Calle del Divino Redentor

Valdeacederas

El nombre evoca a Cristo bajo la advocación del Divino Redentor, tomada del colegio que las Misioneras de la Doctrina Cristiana levantaron aquí en 1927.

Antes de tener nombre de calle, esta esquina del norte de Madrid tuvo un colegio. En 1927, cuando Valdeacederas y los Pinos Altos eran descampados salpicados de chabolas, las Misioneras de la Doctrina Cristiana abrieron el Colegio Divino Redentor para los niños de las familias más pobres del arrabal. La vía heredó de aquella institución su advocación. «Redentor» viene del latín redemptor, el que rescata o paga un rescate, y nombra a Cristo como salvador que libera del pecado: una de las advocaciones más antiguas con que el cristianismo se refiere a Jesús. El adjetivo «divino» subraya su condición. No hay aquí un santo ni un personaje histórico, sino el propio Cristo bajo ese título. El colegio dejó además una huella menos esperada. El 17 de enero de 1933, en plena nevada, dos sacerdotes se acercaron a pedir permiso para dar catequesis a los niños del barrio. Uno era Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei, que comenzó su labor con los más necesitados de Madrid en este edificio. Décadas después, el arrabal de chabolas se convirtió en calles asfaltadas, pero la calle del Divino Redentor sigue llevando el nombre de aquel colegio que llegó antes que las casas.
Religión y devoción Santos origen documentado