Calle del Cosmos
Toma su nombre del cosmos o mirasol (Cosmos bipinnatus), flor ornamental mexicana, dentro del nomenclátor botánico de Valdeacederas.
Quien lea el rótulo pensará en el universo, pero el nombre nació en un jardín. El cosmos es una flor: el Cosmos bipinnatus, también llamado mirasol o girasol morado, una planta anual de la familia de las margaritas, originaria de las praderas de México. Llegó a Europa como ornamento por sus inflorescencias generosas, que abren en blanco, rosa y granate desde el verano hasta bien entrado el otoño.
La explicación está en la trama del barrio. Valdeacederas reúne uno de los mayores ramilletes de odónimos botánicos de Madrid, un herbario callejero donde conviven la calle de las Azucenas, la calle de la Genciana, la calle del Miosotis, la calle del Crisantemo, la calle del Cantueso y la calle del Sorgo. La calle del Cosmos se sumó a esa colección de flores, hierbas y arbustos rotulados sobre las aceras.
El azar del nombre le regaló además un mirador. La calle remata en un alto desde el que, en las tardes despejadas, se recorta la sierra al fondo y los vecinos se asoman a ver caer el sol. Una flor americana presta su nombre a una rúa de apenas cincuenta metros que, por casualidad o por puntería del callejero, mira de frente al firmamento.