Calle del Cantueso

Valdeacederas

El nombre recoge el del cantueso, la lavanda silvestre de penacho morado propia de los montes mediterráneos.

El cantueso crece pegado al suelo en los terrenos secos y pedregosos del Mediterráneo, una mata baja de la familia de la lavanda que en primavera levanta espigas moradas coronadas por un penacho de brácteas que atrae a las abejas. Lo conocen también como tomillo borriquero o romero de piedra, y su nombre arrastra una raíz griega que vino a significar algo así como «incienso de la tierra». La calle pertenece a un conjunto de vías de Valdeacederas bautizadas con nombres de plantas y flores: Margaritas, Magnolia, Miosotis, Azahara, Jaramagos. Cuando Madrid absorbió en 1948 el municipio de Chamartín de la Rosa, al que pertenecía Tetuán, se encontró con muchas calles que repetían el nombre de otras del centro. Para deshacer la duplicidad, el callejero recurrió a la flora silvestre, y varios tramos que antes llevaban otro rótulo pasaron a llamarse de plantas como esta. No queda en la calle rastro de la planta. El cantueso florecía en los montes y descampados que rodeaban la villa, en años en que estas casas todavía no existían.
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