Calle del Bonetero

Nueva España

Recuerda al bonetero, el artesano que confeccionaba y vendía bonetes, los gorros de cuatro picos que coronaban a clérigos y graduados.

El bonetero era el maestro que cortaba, cosía y vendía bonetes, aquellos gorros rígidos de cuatro picos que distinguían a clérigos, doctores y bachilleres. La palabra deriva de bonete, que el español tomó del francés bonnet, sobre el que actuó el sufijo -ero para nombrar al que ejercía el oficio. Junto a toqueros y sombrereros, el bonetero pertenecía al gremio de quienes vestían la cabeza, un trabajo que pedía buena mano para el fieltro y los remates. Cada modelo cambiaba según el rango de quien lo llevara. El nombre tiene un eco curioso: en castellano se llama también bonetero a un arbusto de jardín cuyo fruto rosado se abre en cuatro lóbulos que recuerdan la silueta del gorro. No hay constancia de por qué esta vía corta del barrio de Nueva España, junto a la estación de Colombia, recibió este nombre. Pertenece a la trama que Chamartín de la Rosa fue ordenando antes de quedar absorbida por Madrid. La Calle del Bonetero guarda hoy, en una sola palabra, el rastro de un gremio que ya casi nadie sabría nombrar.
Oficios Gremios origen desconocido