Calle del Atajo
El nombre es descriptivo: un atajo, un paso corto que abrevia el camino entre dos puntos del barrio.
La calle del Atajo es una vía muy corta de Vallehermoso.
La palabra viene del verbo atajar, y este de tajar, cortar. Nombrar una vía corta con ese término encaja con una vieja costumbre madrileña: bautizar el callejero a partir de lo que el vecino veía y usaba. No se ha conservado constancia de quién fijó el nombre ni de cuándo empezó a usarse.
Vallehermoso creció sobre antiguas huertas y caminos de las afueras de Madrid, y su trazado conserva ecos de aquel paisaje de sendas.