Calle del Agracejo

Valdeacederas

Toma su nombre del agracejo, arbusto espinoso de bayas rojas y muy ácidas que crece en setos y bordes de camino.

El agracejo es un arbusto espinoso, el Berberis vulgaris, de ramas arqueadas y rojizas armadas de espinas afiladas. En primavera se cubre de flores amarillas y, al final del verano, de pequeñas bayas rojas y tan ácidas que en algunos lugares se llamó vinagrera. Con ellas se preparaban mermeladas y conservas, y la corteza, de un amarillo intenso, sirvió durante siglos para teñir. Crece en setos, bordes de camino y terrenos soleados, la clase de paisaje rural que rodeaba Tetuán cuando empezaron a trazarse estas calles. El nombre encaja con el tono botánico de Valdeacederas, un barrio cuyo topónimo evoca un valle de acederas y que reunió hileras de calles bautizadas con plantas del campo. Agracejo es corta y discreta dentro de esa retícula. Por qué se eligió precisamente el agracejo para esta vía no se ha conservado; lo más probable es que respondiera al criterio general de la zona. Quien la recorra hoy buscará en vano el arbusto: queda solo la palabra, plantada en la placa.
Naturaleza Naturaleza origen documentado