Calle Décima

Hispanoamérica

Décima por ser la décima de las calles que la compañía eléctrica numeró, de la Primera a la Undécima, en su colonia de hotelitos para empleados.

El nombre dice lo que es: la décima vía de una retícula que alguien decidió numerar en lugar de bautizar. La Calle Décima nació dentro de la Colonia Unión Eléctrica Madrileña, un conjunto de viviendas que la propia compañía de electricidad levantó en los años veinte para sus empleados, sobre los terrenos de la antigua finca Marea Alta, en el municipio de Chamartín de la Rosa. La colonia se trazó como un tablero ortogonal en torno a una plaza cuadrada, y sus calles se rotularon con ordinales corridos, de la Primera a la Undécima, a la manera de las streets numeradas de Nueva York. Quien camina hoy por aquí pasa de la Novena a la Décima y de la Décima a la Undécima sin más explicación que la aritmética. Salieron hotelitos unifamiliares con jardín, de una y dos plantas, que aún sobreviven como una isla de calma en el barrio de Hispanoamérica.
Descriptivos Forma y trazado origen documentado