Calle de Voluntarios Macabebes
Recuerda a los voluntarios filipinos de Macabebe, en Pampanga, que se mantuvieron fieles a España al final de la guerra de Filipinas y emigraron a la península en 1900.
El nombre viaja hasta la provincia de Pampanga, en la isla de Luzón, donde el pueblo de Macabebe tenía fama de ser el más leal a la Corona española en todo el archipiélago. En 1897, el coronel Eugenio Blanco, hijo de padre español y madre mestiza nacido allí mismo, levantó con sus paisanos un regimiento de voluntarios para combatir a los insurrectos.
Cuando la guerra se torció en 1898 y muchas unidades indígenas desertaron pasándose con armas y bagajes al bando revolucionario, los de Macabebe siguieron donde estaban. Tras la retirada española del pueblo, se quedaron defendiéndolo: agotada la munición, enterraron los fusiles y aguantaron cuatro días con bolos y lanzas frente a fuerzas mucho mejor armadas.
Perdida la guerra, un grupo de aquellos voluntarios prefirió embarcar rumbo a España antes que quedarse. Llegaron a Barcelona en el vapor Alicante en junio de 1900 y fueron recibidos como héroes. Madrid les dedicó esta calle del barrio de la Chopera, junto a la plaza de Legazpi, en un rincón donde varias vías llevan nombres ligados a las antiguas posesiones de ultramar.
Curiosamente, lo que aquí se celebró como fidelidad allá se leyó como traición: en Filipinas, los macabebes pasaron a la historia como quienes lucharon contra la independencia, y más tarde, bajo bandera estadounidense, capturaron al presidente Aguinaldo en 1901.