Calle de Vandergoten
La calle toma el apellido de los Van der Goten, familia de maestros tapiceros de origen flamenco que Felipe V trajo a Madrid en 1720 para fundar la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara. Jacob van der Goten el Mayor llegó el 30 de julio de ese año con su esposa Ana María Canyuwell y seis hijos, tras pasar nueve meses preso en el castillo de Amberes —arrestado por las autoridades austriacas que gobernaban los Países Bajos del Sur— y perder todos sus bienes. La fábrica arrancó en 1721 y la familia la dirigió durante décadas; la calle que conserva su apellido bordea hoy el edificio donde la manufactura se instaló definitivamente en 1889.
El nombre de esta calle pertenece a una familia flamenca de tejedores que cruzó Europa con sus telares a cuestas para fundar la Real Fábrica de Tapices.
Todo arranca con una crisis de suministro. Tras el Tratado de Utrecht, el flujo de tapices flamencos que vestía los palacios reales españoles quedó cortado, y Felipe V necesitaba quien lo restituyera en suelo propio. Se reclutó a Jacob van der Goten el Mayor, maestro tapicero de Bruselas. Cuando las autoridades austriacas que controlaban los Países Bajos del Sur se enteraron de su marcha, lo arrestaron y lo retuvieron nueve meses en el castillo de Amberes. Llegó a Madrid el 30 de julio de 1720 sin un solo bien, pero con lo que importaba: sus telares, su esposa y seis hijos.
La Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara echó a andar en 1721. Bajo la dirección de su hijo Cornelio ocurrió el episodio más célebre del taller: en 1775 entró como cartonista un joven Francisco de Goya, que siguió pintando modelos para los tapices hasta 1792. En 1889 la fábrica se mudó a un edificio neomudéjar en el barrio de Pacífico. La calle de Vandergoten bordea precisamente ese inmueble, y de esa vecindad nace su nombre. La fecha exacta de la rotulación no se ha conservado.
Cuando Jacob van der Goten aceptó el encargo de Felipe V para fundar la fábrica en Madrid, las autoridades austriacas que gobernaban los Países Bajos del Sur lo arrestaron en Amberes; pasó nueve meses preso en el castillo y perdió todo su patrimonio antes de poder salir hacia España. El Ayuntamiento de Madrid recuerda ese episodio en una placa instalada en 1992 en la calle Sagasta 29, donde estuvo la Casa del Abreviador que albergó los primeros telares.
Ver fuentes (7)
- Real Fábrica de Tapices — Wikipedia, la enciclopedia libre
- Van der Goten, Jacob — Galería de las Colecciones Reales
- Van der Goten, Cornelius — Galería de las Colecciones Reales
- Jacobo Vandergoten Canyuwell — Real Academia de la Historia
- Cornelio van der Gotten — Museo Nacional del Prado
- Jacobo Van der Goten — Placas Memoria de Madrid (esculturayarte.com)
- Calle de Vandergoten — Wikidata (remite a Répide, pág. 600)