Calle de Trueba Fernández
Calle cuyo nombre evoca a una persona apellidada Trueba y Fernández, de la que no se ha conservado constancia fiable.
El rótulo une dos apellidos con la conjunción que tradicionalmente separa el paterno del materno, la fórmula con que se nombraba a las personas en la España del XIX y principios del XX. Todo apunta, por tanto, a alguien que se llamó Trueba y Fernández. Quién fue exactamente no ha quedado documentado de forma fiable: no se conserva la razón concreta del homenaje, ni se sostiene su identificación con escritores de apellido parecido como Telesforo de Trueba y Cossío o Antonio de Trueba y de la Quintana, cuyos segundos apellidos no coinciden.
El apellido Trueba viene de un topónimo del norte: el río y el puerto de Trueba, en tierras de Espinosa de los Monteros, en la raya entre Burgos y Cantabria. Su etimología es incierta, probablemente prerromana; algunos filólogos vascos la vinculan a una voz que glosan como «pastizal» o «helechal».
La calle queda en el barrio de Hispanoamérica, en Chamartín, una trama trazada en el siglo XX cuya nomenclatura mezcla repúblicas americanas, próceres y vecinos con poca huella en las crónicas. Un tramo corto que un coche recorre en segundos y que guarda, tras el rótulo, un nombre del que solo sobreviven dos apellidos.