Calle de Torrijos
Recuerda al general madrileño José María de Torrijos y Uriarte (1791-1831), liberal fusilado en una playa de Málaga por orden de Fernando VII.
El nombre rinde memoria a José María de Torrijos y Uriarte, militar nacido en Madrid en 1791 que convirtió su vida en bandera del liberalismo. Entró de niño en la Academia de Alcalá de Henares, donde se formó en el arma de ingenieros, y la Guerra de la Independencia lo sorprendió aún adolescente: acudió en ayuda de Daoíz y Velarde en el parque de Monteleón, ascendió deprisa y terminó el conflicto con el grado de general de brigada.
Su defensa de la Constitución de 1812 lo enfrentó a Fernando VII. Pasó por la cárcel durante la reacción absolutista, recobró la libertad con el Trienio Liberal y resistió la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis. El desenlace llegó en 1831. El gobernador de Málaga, Vicente González Moreno, le tendió una trampa: bajo el seudónimo de Viriato, se hizo pasar por liberal y, por carta, lo convenció de que la costa malagueña se sublevaría a su favor si desembarcaba desde Gibraltar. Torrijos cayó en el engaño. Apresado junto a casi medio centenar de seguidores, fue fusilado sin juicio el 11 de diciembre en la playa de San Andrés.
Aquella escena la inmortalizó Antonio Gisbert en Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga, lienzo que hoy cuelga en el Prado y que fijó al general como mártir romántico de la libertad.