Calle de Torrelara
Toma su nombre de Torrelara, una pequeña localidad de la provincia de Burgos enclavada en la histórica Tierra de Lara.
El nombre viaja hasta un pueblo diminuto de la sierra burgalesa. Torrelara reúne hoy apenas unas decenas de vecinos, a unos 30 kilómetros al sureste de la ciudad de Burgos. El topónimo une dos piezas transparentes: torre y Lara, en alusión a la Tierra de Lara, la comarca que rodea al lugar y que le da apellido.
Esa Tierra de Lara no era un rincón cualquiera. Fue uno de los corazones de la Castilla medieval, el territorio donde la tradición sitúa a Fernán González, el conde que hacia el siglo X encaminó a Castilla hacia su independencia del reino de León. Allí también arraigó la leyenda de los siete infantes de Lara, los hermanos cuya historia de traición y venganza recorrió los cantares castellanos. En el propio pueblo se conserva un crucero fechado en 1044, ya muy deteriorado.
La calle pertenece al barrio de Nueva España, en Chamartín, una zona residencial de calles tranquilas. El nombre prolonga en el plano de Madrid el recuerdo de aquella aldea castellana y de la comarca que la apellida.