Calle de Tomás Bretón
Honra a Tomás Bretón (1850-1923), compositor salmantino que dedicó su carrera a la ópera española y pasó a la memoria por una zarzuela madrileña.
Tomás Bretón nació en Salamanca en 1850, en una familia pobre, y perdió a su padre siendo muy niño. Empezó a estudiar música pronto para ayudar en casa, tocando en cafés y teatros, hasta llegar al Conservatorio y convertirse en compositor y director de orquesta. Buena parte de su carrera la dedicó a una idea: que España tuviera una ópera propia, con voz y temas nacionales, como la tenían Italia o Alemania. De esa convicción salieron Los amantes de Teruel y La Dolores, las obras que él más quería.
Bretón, que se veía como autor de óperas serias, vive hoy en la memoria por una pieza que tuvo casi por menor: La verbena de la Paloma, estrenada en el Teatro Apolo en febrero de 1894. En poco más de una hora retrató el Madrid de los barrios bajos en una noche de agosto, con su mantón, su organillo y sus celos, y quedó como una de las zarzuelas más representadas de todos los tiempos.
Su nombre cayó en Delicias, un barrio popular de Arganzuela nacido alrededor de la estación y los talleres ferroviarios. El compositor que quiso una ópera de altura terminó dando nombre a una calle del Madrid castizo que él mismo había puesto en música.