Calle de Téllez
La calle lleva el apellido de Fray Gabriel Téllez (bautizado en Madrid el 29 de marzo de 1579, fallecido en Almazán en 1648), el fraile mercedario que firmó su obra dramática bajo el pseudónimo Tirso de Molina. La vía se abrió con el barrio del Pacífico en el período 1878-1885, dentro de un ensanche del sur de Madrid que bautizó sus calles con nombres de escritores y artistas españoles. Ninguna fuente primaria accesible consigna explícitamente a qué Téllez honra la calle; la atribución descansa en el patrón toponímico del barrio (Narciso Serra, Julián Gayarre, Antonio de Nebrija) y en la ausencia de cualquier otro Téllez con relevancia verificada en el Madrid de la época.
La calle de Téllez, en pleno barrio de Pacífico, lleva la firma de uno de los grandes del Siglo de Oro escondida tras un apellido que pocos saben descifrar.
El barrio se trazó entre 1875 y 1885 al sur del Retiro, siguiendo las vías del ferrocarril que entraban en Atocha. Quienes lo bautizaron tiraron casi siempre de las letras y las artes españolas: cerca quedaron las calles del tenor Julián Gayarre y del humanista Antonio de Nebrija. Con ese mismo criterio nace Téllez, que apunta a Fray Gabriel Téllez, el fraile mercedario que firmaba como Tirso de Molina y escribió el Burlador de Sevilla.
Lo curioso es que, cuando se abrió la calle, ninguna vía madrileña se llamaba todavía Tirso de Molina; la plaza cercana era la Plaza del Progreso y no cambió de nombre hasta 1939. Ningún documento ata de forma expresa esta calle al autor del Burlador, pero el aire literario del barrio y la falta de otro Téllez con peso en el Madrid de la época lo señalan a él. El visitante que pasee por aquí lleva, sin saberlo, el apellido del hombre que inventó a Don Juan.
El 11 de marzo de 2004 un tren de cercanías explosionó junto a las vías que bordean la calle, matando a 64 personas en este punto. El polideportivo Daoíz y Velarde, en la misma calle, funcionó como hospital de campaña improvisado. El 11 de marzo de 2023 el Ayuntamiento inauguró frente al número 30 un monumento permanente en memoria de las víctimas.