Calle de Tarragona

Palos de la Frontera

Lleva el nombre de la ciudad y provincia de Tarragona, en la costa mediterránea catalana.

El nombre traslada a Arganzuela una de las ciudades más antiguas de la península: Tarragona, capital de la costa catalana y antigua cabeza de la Hispania Tarraconense romana. La vía pertenece a ese sector del distrito donde el callejero reúne nombres de geografía española, y aquí toca el turno a la vieja Tarraco. La ciudad que da nombre a la calle tiene un origen prerromano. Antes de la llegada de Roma existió en el lugar un asentamiento íbero del pueblo cesetano, cuyas monedas llevan leyendas como Kese o Cese; de la raíz Tarakon, también atestiguada, derivaría el Tarraco latino. El significado de ese nombre y su procedencia exacta no están documentados, y los estudiosos siguen sin acuerdo. Bajo Roma la ciudad recibió el título de Colonia Iulia Urbs Triumphalis Tarraco y llegó a ser una de las grandes capitales de Hispania; su recinto amurallado, su anfiteatro y su acueducto todavía se levantan junto al mar. La calle de Madrid no comparte ese pasado monumental. Sus bloques de viviendas se levantaron a mediados del siglo XX, con pisos pequeños para una Arganzuela obrera y de mucha gente llegada de fuera. Un nombre con raíces de hace más de dos mil años sobre portales modernos.
Lugares Ciudades y pueblos origen documentado