Calle de Stuyck

Nueva España

Honra a la familia Stuyck, dinastía de directores de la Real Fábrica de Tapices de Madrid.

El apellido que rotula esta vía corta de Nueva España llegó a Madrid desde Amberes en el siglo XVIII, de la mano de Livinio Stuyck, sobrino de los Vandergoten, los flamencos que Felipe V había traído para fundar la Real Fábrica de Tapices. Con él arranca una saga que dirigió el taller durante siete generaciones, con los telares pasando de padre a hijo bajo un mismo apellido. El primer Livinio murió joven y dejó el mando a su viuda, Nieves Álvarez, que sacó adelante la fábrica y figura entre las primeras mujeres al frente de una empresa en la España de su tiempo. La saga cultivó además una costumbre de bautizo singular: cada Livinio llamaba Gabino a su primogénito, y cada Gabino, Livinio, de modo que la dirección recaía siempre en uno u otro nombre. La continuidad familiar se cerró en 1996, cuando la manufactura, al borde de la quiebra, pasó a una fundación. Sus tapices y alfombras vistieron palacios reales, y el callejero de Chamartín recogió el apellido en esta vía de apenas medio centenar de metros.
Personas Otras personas origen documentado