Calle de Serrallo
Recuerda El Serrallo, la posición a las puertas de Ceuta que el ejército español aseguró en los primeros combates de la Guerra de África, a finales de 1859.
El nombre llega del frente africano. En el otoño de 1859, en los primeros combates de la Guerra de África, las fuerzas españolas aseguraron a las afueras de Ceuta un antiguo palacio abandonado conocido como El Serrallo, a unos tres kilómetros de la plaza. Allí se fortificó el campamento desde el que el ejército partiría hacia Tetuán. En diciembre desembarcó en Ceuta O'Donnell, que tomaría el mando de la ofensiva hacia el interior marroquí. Aquel topónimo, junto al de la propia Tetuán, quedó grabado en la memoria militar del siglo XIX. La palabra serrallo llega del italiano serraglio, que a su vez bebe del persa a través del turco: nombraba el palacio del sultán y, por extensión, el harén. La fortificación ceutí heredó ese nombre de raíz oriental, y de la fortificación pasó a esta calle madrileña.
No es casualidad que Serrallo caiga en Tetuán. El distrito nació cuando los soldados que regresaban de aquella campaña, en 1860, levantaron su asentamiento al norte de la ciudad y lo bautizaron Tetuán de las Victorias. El callejero del barrio funciona como un mapa de la guerra: nombres de plazas, batallas y posiciones de Marruecos esparcidos entre las manzanas de Berruguete.
Una calle corta, apenas 175 metros, que sostiene el nombre de un palacio convertido en cuartel y de una guerra que un madrileño cruza hoy sin reparar en ella.