Calle de Saúco
Lleva el nombre del saúco, arbusto silvestre de flores blancas y bayas negras común en las riberas y setos húmedos de Europa.
El saúco crece donde corre el agua: en las márgenes de los ríos, en los setos húmedos, al borde de los caminos. Es un arbusto ramificado que puede empinarse hasta los diez metros, con racimos de flores blancas en primavera y bayas negras al final del verano. Su nombre viene del latín sambucus, emparentado con la sambuca, un instrumento de cuerda que los romanos fabricaban con su madera ligera.
De esa madera blanda los niños sacaban silbatos; de sus flores, infusiones para los resfriados. La medicina popular española recurrió a la flor de saúco contra el dolor de muelas.
La calle de Saúco pertenece al grupo de vías de Berruguete bautizadas con nombres de árboles, una costumbre frecuente en los barrios crecidos al norte de Madrid durante el siglo XX. No se ha conservado constancia de por qué se eligió precisamente el saúco.