Calle de Santa Valentina
La calle recuerda a Santa Valentina, joven cristiana de Cesarea de Palestina martirizada a comienzos del siglo IV.
El año 308, en plena persecución de Maximino contra los cristianos, murió mártir Valentina, una joven virgen de Cesarea de Palestina. Su historia llegó hasta hoy porque la dejó escrita Eusebio, obispo de aquella misma ciudad y testigo de los hechos.
Lo que se cuenta de ella tiene el filo de una escena: cuando torturaban a su compañera Tea, Valentina gritó en protesta y fue detenida al instante. La llevaron ante un altar pagano para obligarla a sacrificar, y ella respondió de una patada al brasero, esparciendo las brasas por el suelo. Murió quemada viva junto a Tea. El santoral la recuerda como «la valiente».
El barrio, Valdeacederas, creció a finales del siglo XIX al norte de la ciudad, en torno a la carretera de Francia, poblándose de jornaleros y huertanos. El nombre alude al «valle de las acederas», la hierba ácida que crecía junto a los arroyos del lugar.