Calle de Santa Rita
Honra a Rita de Casia, monja agustina italiana del siglo XV venerada como abogada de las causas imposibles.
El nombre rinde culto a Rita de Casia, una de las santas más populares de la devoción católica, invocada por quienes ya no esperan remedio. Nació hacia 1381 en Roccaporena, una aldea de los montes de Umbría, con el nombre de Margherita Lotti. Soñaba con entrar en un convento, pero la casaron muy joven con un hombre de carácter áspero y violento. Tuvo dos hijos y soportó el matrimonio hasta que su marido murió asesinado en una de las venganzas entre familias que asolaban la comarca. Perdió después a los dos hijos. Solo entonces, ya viuda y sin familia, logró ingresar entre las agustinas de Casia, donde pasó el resto de su vida y murió en 1457.
La tradición la cuenta cubierta de llagas y rodeada de rosas que florecían fuera de estación, y por eso la imaginería la representa casi siempre con una herida en la frente y un ramo de rosas en la mano. León XIII la canonizó en 1900, y desde entonces su fama de protectora de lo difícil cruzó fronteras y llenó parroquias de toda España, Madrid incluida.
No se ha conservado constancia documentada del motivo exacto por el que esta vía de Prosperidad recibió su nombre. El santoral pobló desde antiguo el callejero del barrio, y Calle de Santa Rita se sumó a esa veta devota que aún se reconoce paseando entre sus calles cortas y tranquilas.