Calle de Santa Eulalia

Berruguete

La calle honra a Santa Eulalia, niña mártir de los primeros siglos del cristianismo hispano, venerada en Mérida y en Barcelona.

Detrás de este nombre hay una adolescente que murió por no renegar de su fe. La tradición sitúa a Santa Eulalia hacia el año 304, durante las persecuciones de Diocleciano, cuando una niña de unos doce años se negó a abjurar ante las autoridades romanas. El poeta Prudencio fijó su historia un siglo después, y de ahí pasó al santoral hispano, donde Eulalia quedó como figura de coraje precoz. Hay dos Eulalias que se disputan el culto. La de Mérida es la más antigua y la más extendida por el sur y el oeste peninsulares. La de Barcelona, copatrona de la ciudad, tiene una biografía tan parecida a la emeritense que buena parte de los estudiosos la consideran un desdoblamiento de aquella. La placa de Tetuán no aclara a cuál de las dos se refiere, y no se ha conservado constancia del motivo que llevó a dedicarle esta vía concreta del barrio de Berruguete. La explicación más probable está en el propio tejido del barrio. Tetuán creció a partir de 1860 como arrabal popular junto a la antigua carretera de Francia, sin un criterio oficial que ordenara sus calles. En ese trazado improvisado aparecieron muchos nombres de santos, Eulalia entre ellos, puestos por vecinos y promotores antes que por cronistas. La dedicación se mantuvo, aunque el motivo exacto no quedó documentado.
Religión y devoción Santos origen disputado