Calle de San Rafael
Lleva el nombre del arcángel Rafael, el sanador del Libro de Tobías y patrón de médicos y viajeros, aunque no se conserva constancia de por qué se eligió para esta calle de Tetuán.
Rafael es uno de los tres arcángeles con nombre propio en la Biblia, y el único que ejerce de médico. Su historia ocupa el Libro de Tobías: disfrazado de viajero llamado Azarías, acompaña al joven Tobías en un largo camino, lo defiende de un pez que lo ataca en el Tigris y le enseña a guardar el hígado y la hiel del animal como remedio. Con esa hiel devuelve después la vista a Tobit, el padre ciego; con el humo del hígado libra a Sara del demonio Asmodeo. De ahí su nombre, del hebreo rafa'el, «Dios ha sanado», y su patronazgo sobre boticarios, enfermos y quienes van de viaje.
Por qué este nombre aterrizó en esta calle concreta de Tetuán no está documentado. El barrio creció a finales del siglo XIX y comienzos del XX como un arrabal espontáneo al norte de Madrid, en torno a Bravo Murillo, y buena parte de su trazado se fue rotulando con nombres de santos sin que quedara registrada la razón de cada elección. San Rafael es una de esas vías breves, apenas noventa metros, que ordenaron la cuadrícula del antiguo Tetuán de las Victorias. Nació como callejón antes de pasar a calle.
Conserva el nombre del único santo que, en las Escrituras, receta un remedio material: el hígado y la hiel del pez del Tigris.