Calle de San Ernesto
Honra a San Ernesto de Zwiefalten, abad benedictino alemán que murió mártir hacia 1148 durante la Segunda Cruzada.
Detrás de este nombre hay un abad alemán del siglo XII que dejó el claustro por la cruzada. Ernesto profesó joven la regla de San Benito en el monasterio de Zwiefalten, en Suabia, y hacia 1140 figuraba ya como abad de la comunidad. La gobernó pocos años, entre tensiones internas, y en 1146 renunció para unirse a la Segunda Cruzada y marchar a Oriente.
La leyenda piadosa cuenta que cayó prisionero y fue conducido a La Meca con otros cautivos cristianos. Allí, según la tradición, se negó a abjurar de su fe y rompió a pedradas las imágenes que le mandaban venerar, gesto que le habría costado tormento y muerte hacia 1148. Esa parte del relato no está documentada con seguridad, pero la Iglesia lo recuerda como mártir y celebra su fiesta el 7 de noviembre. De ahí el «San» que encabeza la vía.
No se ha conservado constancia de por qué se eligió a este santo para una calle de Ciudad Jardín, ni de cuándo se le impuso el rótulo. Encaja con la costumbre de bautizar tramos de estas colonias del norte madrileño con nombres de devoción.
La calle bordea el Parque de Berlín, donde desde 1990 se conservan tres fragmentos del Muro caído el año anterior.