Calle de Ramírez de Prado
Recuerda a Lorenzo Ramírez de Prado (1583-1658), jurista, consejero de los Austrias y bibliófilo extremeño afincado en Madrid.
Lorenzo Ramírez de Prado nació en Zafra en 1583, estudió leyes en Salamanca y sirvió a Felipe III y Felipe IV en los consejos de Indias, Hacienda, Italia y Castilla. Vistió el hábito de Santiago y viajó a Francia como embajador. En 1617 publicó Consejo i consejero de príncipes, un manual para gobernantes que dedicó al duque de Lerma.
Su biblioteca fue mayor que su obra. La reunió en su casa de la calle del Arenal, frente a la iglesia de San Ginés, y llegó a sumar varios miles de volúmenes, un fondo descomunal para la época. Cuando murió en 1658, su viuda decidió venderla; antes la examinó la Inquisición, que halló tantos libros prohibidos o por expurgar que el inventario terminó imprimiéndose y la venta no se cerró hasta 1662.
Frecuentó las academias literarias del Madrid de los Austrias. Miguel de Cervantes le dedicó versos de elogio en el Viaje del Parnaso, y trató con Lope de Vega y otros ingenios del Siglo de Oro.
La Biblioteca Regional de Madrid se levanta hoy en la calle que lleva su nombre, en Delicias.