Calle de Puigcerdá
La calle toma el nombre de Puigcerdà, ciudad de la provincia de Girona y capital de la Cerdanya, situada a 1.200 metros junto al río Segre en la frontera con Francia. El topónimo catalán une puig («colina», del latín podium) con cerdà («de la Cerdanya»). El Ayuntamiento de Madrid asignó el nombre el 25 de septiembre de 1873, durante la expansión del Ensanche Este.
Cuando Carlos María de Castro diseñó el Ensanche Este de Madrid, decidió bautizar las calles transversales del barrio Salamanca con nombres de ciudades, provincias y comarcas de toda España. Así llegó esta vía: por acuerdo municipal de 1873 se le puso el nombre de una población pirenaica, sin denominación anterior. Puigcerdà es hoy un callejón sin salida que nace en la calle de Jorge Juan, en pleno Recoletos.
La Puigcerdà real nació hacia 1177 por voluntad de Alfonso II de Aragón, que trasladó la capital de la Cerdaña a un núcleo nuevo levantado sobre el promontorio que domina la llanura. Durante siglos fue plaza fronteriza disputada entre España y Francia. Las tropas francesas la tomaron en 1654, y el Tratado de los Pirineos la devolvió a la Corona española en 1659, aunque ese mismo acuerdo partió la Cerdaña en dos mitades repartidas entre las dos potencias.