Calle de Potosí
Recuerda Potosí, la ciudad boliviana cuyo cerro de plata sostuvo la economía del imperio español durante casi dos siglos.
El nombre encaja en la lógica del barrio de Hispanoamérica, donde el callejero se trazó como un mapa de las repúblicas y ciudades del otro lado del Atlántico. Aquí Potosí comparte vecindad con Bolivia, Colombia y otros topónimos americanos, en una colonia que no terminó de urbanizarse hasta los años setenta del siglo XX. Potosí es una ciudad del altiplano boliviano, levantada al pie del Cerro Rico, una montaña que durante la segunda mitad del siglo XVI llegó a producir cerca del 60% de la plata extraída en todo el mundo. La leyenda fecha el hallazgo en 1545, cuando un pastor indígena que andaba por la ladera vio brillar el metal entre las rocas. En 1561 la Corona la elevó a Villa Imperial, y hacia 1570 superaba los cien mil habitantes, más que casi cualquier capital europea de la época.
De aquel esplendor quedó una frase que aún se usa en español sin recordar de dónde viene: «valer un potosí», decir que algo cuesta una fortuna. El étimo del nombre, en cambio, no está documentado con certeza; entre los hablantes de quechua se cuenta que imitaría el estruendo del cerro o el golpe del martillo en la mina.
A pocos metros, donde la calle se cruza con la de Bolivia, late desde 1962 el Mercado de Chamartín, uno de los más conocidos de Madrid.