Calle de Paradinas
Toma su nombre de un topónimo castellano, Paradinas, presente en sendos pueblos de Segovia y Salamanca, sin que se haya documentado a cuál de ellos rinde homenaje.
El nombre llega desde Castilla a este rincón del barrio de Imperial. Paradinas es topónimo que se repite en la meseta: hay un Paradinas en la campiña segoviana y un Paradinas de San Juan en Salamanca. A cuál de los dos apuntó el callejero madrileño no ha quedado constancia.
De dónde brota la palabra sí se conoce. Deriva del latín paries, «pared», y aludía a los muros caídos de viejas construcciones, a menudo restos romanos, sobre los que se asentó la repoblación medieval. El Paradinas segoviano encaja con esa imagen: nació sobre las ruinas de una villa romana cuyos mosaicos salieron a la luz en el siglo XIX. La calle pertenece a la trama residencial que sustituyó al Madrid fabril de Arganzuela. Hoy es una vía tranquila a un paso de Madrid Río.