Calle de Pantoja
Recuerda a Juan Pantoja de la Cruz, el pintor vallisoletano que retrató a la corte de los Austrias bajo Felipe II y Felipe III.
Detrás del nombre está Juan Pantoja de la Cruz, nacido en Valladolid en 1553 y muerto en Madrid en 1608. Aprendió el oficio en el taller madrileño de Alonso Sánchez Coello, y cuando su maestro murió heredó su clientela más codiciada: la familia real. Sirvió como pintor de Felipe II y, con la llegada al trono de Felipe III, se convirtió en su pintor de cámara.
Su especialidad eran los retratos de corte, esos rostros pálidos y solemnes recortados sobre fondos oscuros, con cada perla, cada bordado y cada joya copiados con paciencia de orfebre. Más que la persona, pintaba la etiqueta de la monarquía de los Austrias. De su mano quedaron las efigies de Felipe II ya anciano, de Isabel Clara Eugenia o de la reina Margarita de Austria, hoy repartidas entre el Prado y otros museos. También cultivó la pintura religiosa, como el Nacimiento de la Virgen.
Sobre su destreza corrió una leyenda que lo retrata mejor que cualquier elogio: se cuenta que pintó un águila tan viva que otra de carne y hueso se lanzó contra el lienzo creyéndola rival.
Su recuerdo se reparte por el callejero madrileño: además de esta calle de Pantoja en Ciudad Jardín, una calle de Juan Pantoja lleva su nombre completo en el barrio de Bellas Vistas, en Tetuán.