Calle de Melilla

Las Acacias

Lleva el nombre de Melilla, la ciudad española del norte de África, bajo soberanía castellana desde 1497.

La calle recuerda a Melilla, la ciudad española asomada al Mediterráneo frente a la costa marroquí. Su historia urbana arranca mucho antes que la española: los fenicios fundaron allí, hacia el siglo VIII a. C., una factoría comercial que llamaron Rusaddir, y el enclave pasó después por manos cartaginesas y romanas antes de quedar despoblado. El nombre actual tiene un origen incierto. Se ha relacionado con la raíz latina mel, la miel, por las abejas que figuraban en monedas antiguas de la zona; en tamazight se ha propuesto la forma Tamlilt, «la blanca», por la piedra caliza del terreno. Ninguna explicación se impone. A la Corona de Castilla llegó en septiembre de 1497, cuando una expedición al servicio del duque de Medina Sidonia, mandada por Pedro de Estopiñán, ocupó la plaza, entonces abandonada. Desde aquella jornada Melilla no ha dejado de ser española. La calle se abre paso por el barrio de Las Acacias, en Arganzuela.
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