Calle de Martínez
Calle corta de Berruguete que lleva un apellido sin nombre de pila ni constancia documental de a quién honra.
El rótulo es un apellido a secas, sin pila ni oficio ni título que lo acompañe, en una calle corta de Berruguete. Ni el callejero oficial ni las crónicas del barrio conservan constancia de a quién honra. No hay documentación que aclare si Martínez recuerda a un propietario de los terrenos, a un vecino de los primeros años, a un militar de la guerra de África o a nadie en concreto. El origen del nombre se perdió.
Lo que sí puede contarse es el peso del apellido. Martínez es un patronímico, «hijo de Martín», con la terminación -ez que en castellano medieval marcaba la filiación, como en Rodríguez o Hernández. Martín viene del latín Martinus, derivado de Marte, el dios de la guerra. En estas cuatro sílabas late, de fondo, un nombre de guerrero, algo que cuadra con un barrio levantado donde acampó el ejército que volvía de Tetuán en 1860.
La calle pertenece a la retícula de vías populares que se urbanizó al norte de Cuatro Caminos, lejos de los grandes ejes monumentales. Comercio menudo y fachadas modestas para un apellido sin rostro: uno de los más repetidos de España, puesto aquí sin que se sepa ya por qué.