Calle de Luis Missón
Honra a Luis Misón, oboísta y flautista de la Real Capilla del siglo XVIII a quien se considera el padre de la tonadilla escénica.
La calle homenajea a un músico que casi nadie recuerda y a quien el rótulo, además, escribe mal. Luis Misón, bautizado en Mataró el 26 de agosto de 1727, hijo de un oboísta francés afincado en Cataluña, llegó a Madrid y entró en la Real Capilla en 1748 como uno de los cuatro oboístas que también tocaban la flauta travesera. Sopló en las veladas del Buen Retiro y de Aranjuez y en las academias del palacio del duque de Alba.
Su fama, sin embargo, vino del teatro popular. A partir de 1757 compuso para los coliseos del Príncipe y de la Cruz unas piezas cortas, cantadas y picarescas, que se intercalaban entre los actos: las tonadillas. De él se conserva la primera del género, Una mesonera y un arriero, y por eso se le tiene por padre de la tonadilla escénica. Murió joven, en Madrid, el 13 de febrero de 1766.
La vía se llamó antes San Eduardo y tomó el nombre actual el 2 de marzo de 1887. El apellido del rótulo lleva una ese de más: lo correcto es Misón, con una sola. La doble ese sigue ahí, en una calle que termina en fondo de saco junto al paseo de la Dirección.