Calle de Luis Missón
Honra a Luis Misón, oboísta y flautista de la Real Capilla del siglo XVIII a quien se considera el padre de la tonadilla escénica.
La calle homenajea a un músico que casi nadie recuerda y a quien el rótulo, además, escribe mal. Luis Misón, hijo de un oboísta francés afincado en Cataluña, entró en la Real Capilla de Madrid en 1748 como oboísta que también tocaba la flauta travesera, y sopló en las veladas del Buen Retiro y de Aranjuez.
Su fama vino del teatro popular. A partir de 1757 compuso para los coliseos del Príncipe y de la Cruz unas piezas cortas, cantadas y picarescas, que se intercalaban entre los actos: las tonadillas. De él se conserva la primera del género, Una mesonera y un arriero, y por eso se le tiene por padre de la tonadilla escénica.
La vía se llamó antes San Eduardo y tomó el nombre actual en 1887. El apellido del rótulo lleva una ese de más: lo correcto es Misón, con una sola. La doble ese sigue ahí, en una calle que termina en fondo de saco junto al paseo de la Dirección.