Calle de los Molinos
El nombre alude a los molinos harineros donde se molía el grano, sin que se haya documentado qué molino concreto bautizó esta calle de Berruguete.
El nombre alude a los molinos: las instalaciones donde el grano se convertía en harina antes de pasar al horno. En los arroyos y riberas del entorno de Madrid trabajaron durante siglos molinos harineros, y la harina que de ellos salía sostenía el abastecimiento de pan de la ciudad.
Qué molino, qué edificio o qué memoria local dio nombre a esta vía del barrio de Berruguete no figura en la documentación disponible. El topónimo apunta a una instalación de molienda, pero la razón precisa del bautizo está sin documentar.
El barrio pertenece al distrito de Tetuán, cuyo nombre recuerda la guerra de África de 1860. Su crecimiento real fue posterior, ya a finales del siglo XIX y comienzos del XX, con la llegada de población trabajadora que se asentó al norte de la ciudad, a lo largo de la antigua carretera de Francia, en calles densas y modestas.
Quien recorra la calle de los Molinos pisa un nombre ligado a la molienda y al pan, con su molino de origen ya perdido en la documentación.