Calle de los Lirios

Hispanoamérica

Lleva el nombre de la flor del lirio, dentro de una colonia ajardinada de Chamartín que bautizó sus calles con plantas.

El lirio da nombre a esta calle por la misma razón que ocurre con las vecinas Áster y Tilos: pertenece a una colonia que organizó su callejero con nombres de plantas. La calle de los Lirios recorre uno de los bordes de la Colonia Bosque y Minas, levantada hacia 1930 por la sociedad Fomento de la Propiedad sobre un trazado casi trapezoidal de hotelitos con jardín, en pleno espíritu de ciudad jardín que se extendió por el antiguo Chamartín de la Rosa. El lirio que evoca el nombre es la planta de hojas en espada y flores erguidas que en castellano designa tanto al iris como, en uso popular, a la azucena. Su silueta tiene siglos de carga simbólica: la flor de lis que coronó escudos y estandartes europeos es un lirio estilizado, emblema de pureza y, en la iconografía cristiana, atributo de la Anunciación. Quien recorre hoy la calle encuentra fachadas bajas y arbolado más que parterres de lirios, porque el nombre nació del afán de la colonia por vestirse de jardín, no de un vergel concreto que creciera aquí. No se ha conservado constancia de por qué se eligió esta flor y no otra entre las muchas que reparte el callejero de la zona. El lirio quedó fijado como vecino de los tilos y los ásteres, un pequeño herbario de piedra en el norte de Madrid.
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