Calle de Leonor de la Vega
Recuerda a Leonor Lasso de la Vega, señora cántabra del linaje de la Vega, cuyo apellido nace de la palabra prerromana que designa la tierra fértil y llana junto al río.
La calle de Leonor de la Vega recuerda a una de las grandes señoras de la Castilla del norte. Leonor Lasso de la Vega, muerta en 1432, encabezó el linaje cántabro de la Vega y dedicó buena parte de su vida a defender y acrecentar un patrimonio que heredaría su hijo. Viuda de su primer matrimonio, casó después con el almirante de Castilla Diego Hurtado de Mendoza, y de esa unión nació Íñigo López de Mendoza, primer marqués de Santillana, poeta y hombre de armas. De ella recibió los señoríos que cimentaron el poder de los Mendoza en el norte.
El segundo apellido es el que da sentido a esta vía. Vega procede de una voz prerromana, vaica, que nombraba la tierra baja, húmeda y fértil tendida a la orilla de un río. La palabra encaja con este rincón del barrio de Imperial, levantado sobre las antiguas vegas que el Manzanares regaba al sur de la villa.
No se ha conservado constancia del año ni del motivo por el que el callejero madrileño escogió a esta dama. Queda la coincidencia entre un apellido que significa pradera de ribera y el lugar donde Madrid descendía hacia el agua.