Calle de las Navas
Un nombre que evoca las navas de Tolosa, la gran batalla de 1212 contra los almohades, aunque no se ha conservado constancia de por qué se eligió para esta calle.
Una «nava» es una llanura alta y rasa, sin árboles, encerrada entre cerros, donde el agua de lluvia se queda estancada. La palabra es prerromana y salpica el mapa de Castilla en docenas de pueblos y parajes. De unas de esas navas, las que se abrían junto a Tolosa, en lo que hoy es la provincia de Jaén, tomó su nombre la batalla del 16 de julio de 1212.
Aquel día, los reyes de Castilla, Aragón y Navarra reunieron sus huestes en Sierra Morena y rompieron al ejército del califa almohade Muhammad al-Nasir. La victoria abrió el valle del Guadalquivir a los reinos cristianos y quedó como una de las jornadas mayores de la Edad Media peninsular. Se cuenta que un pastor mostró a las tropas un paso oculto por la sierra que permitió sorprender al enemigo; siglos después la tradición devota llegó a identificarlo con San Isidro labrador.
Esta Calle de las Navas, apenas un centenar de metros en Valdeacederas, recoge ese eco. El barrio creció a finales del XIX y comienzos del XX con una mezcla de nombres: plantas, propietarios de las antiguas tierras de labor y algún hecho de armas. No se ha conservado constancia documental de por qué se rotuló así esta vía concreta ni de la fecha exacta de su denominación. El nombre apunta a la batalla, pero el porqué de su elección aquí permanece sin documentar.