Calle de las Endrinas
La calle toma su nombre de la endrina, el fruto pequeño y morado del endrino (Prunus spinosa), arbusto espinoso de monte.
La endrina es el fruto del endrino, un arbusto espinoso y enmarañado que crece silvestre por buena parte de Europa. En primavera se cubre de flores blancas antes de echar hoja; al final del verano da unas drupas pequeñas y moradas, cubiertas de una pruina azulada. Cruda es tan astringente que casi nunca se come al natural, y sí se macera: de ella sale el pacharán, que se deja reposar en anís unos meses hasta teñir el licor de rojo.
La calle de las Endrinas nació en una zona del barrio de Hispanoamérica donde los nombres se eligieron con criterio botánico, entre vías vecinas que evocan también plantas y arbustos del norte de Madrid.