Calle de las Azulinas
Toma su nombre de la azulina, planta ornamental de flores azules, dentro del repertorio botánico con que se bautizó buena parte del barrio de Nueva España.
El nombre viene de una flor. La azulina es el nombre común de una planta ornamental de flores azules, cultivada en jardines por su color, y la calle recoge sin rodeos ese azul.
La vía pertenece al barrio de Nueva España, en Chamartín, una trama trazada a mediados del siglo XX sobre antiguos terrenos del extrarradio norte. Quien la recorra junto a sus vecinas notará que muchas comparten un mismo aire de herbario urbano: por allí aparecen Cipreses, Abedul, Lilas o Saxífraga. Bautizar de golpe un conjunto de vías con un tema común —plantas, países, oficios— era práctica habitual del callejero madrileño cuando se urbanizaba un sector entero, y aquí tocó el reino vegetal.
No se ha conservado constancia documental de por qué se eligió precisamente la azulina entre tantas flores posibles para esta calle concreta; el porqué del conjunto se entiende mejor que el de cada pieza suelta.
Hoy Azulinas es un tramo corto y residencial, de apenas siglo y medio de metros, que enlaza con Apolonio Morales y Francisco Suárez, en un barrio de colegios y embajadas.