Calle de la Viña
Lleva el nombre de la viña, el viñedo que ocupó este paraje del norte de Madrid antes de urbanizarse.
El nombre recoge lo que aquí hubo antes que las casas: una viña, una parcela de cepas plantada para dar uva. No se ha conservado constancia del porqué exacto ni de la viña concreta que lo inspiró, pero encaja con lo que fue el norte de Madrid hasta bien entrado el XIX. Antes de que Vallehermoso se llenara de manzanas y portales, todo esto eran afueras: huertas, pastos, tejares y pequeñas parcelas donde se sembraba cereal y se criaban vides. Madrid llegó a tener decenas de miles de hectáreas de viñedo, y la uva formaba parte del paisaje cotidiano de la villa.
De aquel campo queda poco más que la palabra. El crecimiento de la ciudad borró las cepas bajo el trazado del Ensanche, y hoy solo el nombre recuerda que por aquí maduraban racimos.