Calle de la Tahona
El nombre alude a la tahona, el antiguo molino de harina movido por caballería que con el tiempo pasó a designar también la panadería donde se cocía el pan.
Una tahona era, en su origen, un molino de harina cuya rueda no movía el agua ni el viento, sino la fuerza de un asno o una mula que giraba en círculo arrastrando una gran piedra sobre otra fija. La palabra llegó al castellano desde el árabe hispánico aṭṭaḥúna, y este del árabe clásico, con el sentido de molino. Por extensión, el término acabó nombrando también el lugar donde se amasaba y cocía el pan, la panadería de barrio.
La calle pertenece al antiguo término de Chamartín de la Rosa, el pueblo que se extendía al norte de Madrid antes de quedar absorbido por la ciudad. Aquel Chamartín fue durante mucho tiempo una aldea agrícola de casas bajas encaladas; a mediados del siglo XIX llegó la industria, y entre los primeros establecimientos hubo una tahona, antes de que la zona se cubriera de chalés y colonias residenciales como la de Nueva España.
No se ha conservado constancia de que la Calle de la Tahona recuerde un horno concreto ni a un tahonero con nombre y apellido. Queda el oficio: el rumor de la piedra girando, la mula dando vueltas al amanecer y el pan saliendo del horno.