Calle de la Lígula
Toma su nombre de la lígula, término botánico que designa una pequeña lengüeta de la hoja o de la flor en gramíneas y compuestas.
El nombre nace en el vocabulario de la botánica. La lígula es una pequeña lengüeta que aparece en algunas plantas: en las gramíneas, una fina membrana en el punto donde la vaina de la hoja se encuentra con el limbo; en las compuestas o asteráceas —la margarita, el girasol, el diente de león—, cada uno de los pétalos alargados que rodean el centro del capítulo y que el ojo lee como una corona de tiras.
La palabra viene del latín ligula, «lengüeta». La forma evoca una lámina estrecha y plana, parecida a una lengua diminuta, y por su parecido con lingua, «lengua», la voz quedó asociada de antiguo a ese sentido. La botánica conservó la imagen: la pieza que asoma de la hoja o de la flor.
No se ha conservado constancia del motivo concreto por el que esta vía recibió el nombre. Encaja, eso sí, con esta esquina del barrio de Hispanoamérica, donde otras calles cercanas llevan nombres de plantas, como el eucalipto, los tilos o la aralia.
La calle de la Lígula es una vía breve, fiel al tamaño minúsculo de la pieza vegetal que le presta el nombre.