Calle de la Kentia
Lleva el nombre de la kentia, la palmera de salón originaria de la isla Lord Howe que conquistó los interiores del siglo XIX.
La kentia es una palmera originaria de un punto del Pacífico: la isla Lord Howe, frente a las costas de Australia. Allí crece de forma silvestre la Howea forsteriana, descrita en 1870 con el nombre de género Kentia. Pocos años después quedó reclasificada dentro del género Howea, pero el nombre popular ya se había fijado a la planta y no se despegó.
Desde la isla salieron las primeras semillas hacia los viveros europeos en la década de 1870, y la palmera hizo carrera en los salones victorianos. Soportaba la penumbra y el aire seco de las casas, así que prosperó donde otras plantas se rendían. Llenó los palm courts de los grandes hoteles y de los transatlánticos de lujo; el Titanic tenía ejemplares en el suyo. La reina Victoria las cultivaba en todas sus residencias y pidió que rodearan su féretro mientras yacía de cuerpo presente.
La Calle de la Kentia pertenece a un grupo de vías de esta zona de Arganzuela bautizadas con nombres de plantas y árboles. La decisión municipal concreta que llevó a elegir la kentia no figura documentada. El nombre remite a una palmera de interior de hoja ancha y verde profundo, traída del otro extremo del mundo a los pisos europeos.