Calle de la Hierbabuena
Lleva el nombre de la hierbabuena, la menta aromática de jardín, dentro de un grupo de calles de Tetuán bautizadas con flores y plantas.
La hierbabuena es esa menta de hoja rugosa y aroma fresco que perfuma tés, mojitos y guisos de medio mundo. Botánicamente responde al nombre Mentha spicata, nativa del sur de Europa y el Mediterráneo, y su nombre popular se explica solo: la «hierba buena», la planta provechosa del huerto y la cocina. El epíteto spicata viene del latín spica, «espiga», por la forma alargada de sus inflorescencias, mientras que el género remite a Minta, la ninfa que la mitología griega convirtió en planta.
En Berruguete, la calle pertenece a una pequeña arboleda de nombres vegetales que crece por este rincón de Tetuán: Loto, Cactus, Magnolias, Azucenas y otras tantas. La mayoría llegó al callejero a mediados del siglo XX, cuando Madrid absorbió Chamartín de la Rosa —al que Tetuán pertenecía— y se topó con un enredo de calles repetidas; los nombres de flores y hierbas resolvieron el problema y, de paso, vistieron de jardín a un barrio que poco antes había sido extrarradio de fielatos y lecheras. Por qué tocó precisamente la hierbabuena, y no otra mata del huerto, no se ha conservado constancia.