Calle de la Genciana
Lleva el nombre de la genciana, planta de montaña de raíz amarga, dentro de un grupo de calles del viejo arrabal de Tetuán bautizadas con nombres de plantas.
La genciana es una planta de los pastos altos de Europa central y meridional, presente en los Pirineos. Bajo tierra esconde lo que de verdad la hizo famosa: una raíz gruesa y carnosa, tan amarga que durante siglos sirvió para abrir el apetito y dar carácter a vermuts y licores. El nombre del género, Gentiana, se atribuye a Gentio, rey de Iliria en el siglo II antes de nuestra era, a quien la tradición adjudica el hallazgo de sus virtudes medicinales.
Por qué esta planta de altura acabó dando nombre a una calle de Tetuán no se ha conservado por escrito. La Calle de la Genciana pertenece a un pequeño racimo de vías del antiguo arrabal bautizadas con nombres de plantas, junto a la cercana Calle del Trébol, en un rincón que todavía guarda aire de pueblo. El barrio se llama Valdeacederas, «valle de las acederas», otra hierba, y el conjunto dibuja una especie de herbario callejero heredado de cuando esto eran huertas y descampados al norte de Madrid.
En su lado oeste resisten cuatro casitas bajas de una sola planta, supervivientes del Tetuán humilde que se fue formando desde 1860.