Calle de la Fuente del Berro

Salamanca · Goya

La calle toma el nombre del manantial documentado desde 1470 que brotaba junto al arroyo Abroñigal, al este de Madrid. El topónimo alude al berro (Nasturtium officinale), planta que crecía en las márgenes húmedas del manantial, cuyas aguas fueron preferidas por la Corona española durante siglos.

El manantial de la Fuente del Berro aparece en documentos desde 1470; su infraestructura de captación se construyó en la primera mitad del siglo XVI (Ayuntamiento de Madrid, Historia de la Quinta de la Fuente del Berro). El nombre alude al berro (Nasturtium officinale), planta crucífera que coloniza manantiales y bordes de arroyo, cuya presencia en las huertas de la zona dio nombre al punto de agua antes de que la propiedad tuviera denominación formal. En 1630, el Condestable de Castilla, Bernardino Fernández de Velasco, transfirió la Quinta —⁠también conocida como Quinta de Miraflores o Huerta del Condestable⁠— a Felipe IV por 32.000 ducados. En 1640, Felipe IV cedió la finca a los monjes castellanos del Monasterio de Montserrat, expulsados durante la revuelta catalana, aunque la Corona retuvo el uso del manantial. Sus aguas se transportaban en mulas al Buen Retiro; en 1686, María Luisa de Orleáns ordenó que toda el agua servida en el Alcázar proviniera de esta fuente. Carlos III mandó construir una casilla protectora y dotó el surtidor de tres caños —⁠uno para la familia real, otro para el público y un tercero para la finca⁠—⁠, origen del nombre Fuente del Rey, aunque el nombre popular prevaleció. La calle discurre entre la calle de Alcalá y la de Jorge Juan, en el barrio de Goya del distrito de Salamanca. El antiguo Camino de la Fuente del Berro recibió el nombre oficial de Calle de los Peñascales el 28 de diciembre de 1944. El manantial funcionó hasta 1977, cuando fue clausurado por contaminación; el surtidor conservado junto al parque recibe hoy agua del Canal de Isabel II.
María Luisa de Orleáns, primera esposa de Carlos II, ordenó en 1686 que toda el agua servida en el Alcázar procediera de la Fuente del Berro. La reina atribuía a estas aguas propiedades que favorecerían su fertilidad; nunca concibió un heredero.
Naturaleza Plantas y cultivos origen confirmado
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