Calle de la Estrella Naos
Lleva el nombre de Naos, la estrella más brillante de la constelación de Puppis, la popa del antiguo navío celeste Argo.
Mire al suelo de esta esquina de Delicias y estará pisando una estrella. Naos es la más brillante de la constelación de Puppis, que dibuja la popa del Argo, el barco mitológico que llevó a Jasón en busca del vellocino de oro y que los astrónomos antiguos repartieron luego en varias figuras del cielo del sur. El nombre viene del griego naûs, «nave»: Naos es, literalmente, «la del barco».
El astro merece la fama. Es una supergigante azul que arde a unos 42.000 grados en superficie, gira sobre sí misma cien veces más rápido que el Sol y brilla con la fuerza de cientos de miles de soles. Es una estrella fugitiva: se desplaza por la galaxia a gran velocidad, lejos de la región donde nació, y tarde o temprano estallará como supernova.
La calle pertenece a un pequeño firmamento trazado sobre el asfalto. En este rincón de Delicias, junto a vías como Calle de las Nebulosas y Calle de la Estrella Denebola, los nombres rinden tributo al cielo, en sintonía con el Planetario de Madrid que abrió cerca, en el parque Tierno Galván, en 1986.
Así que cuando alguien diga que vive en la Estrella Naos, conviene recordar que su dirección está, en rigor, a más de mil años luz: el tiempo que tarda en llegarnos la luz de la verdadera Naos.