Calle de la Cereda
Cereda es una voz que designa un terreno plantado de cerezos, del latín cerasetum.
El nombre describe un paisaje antes que a una persona. Cereda es una forma del grupo de cerezal y cereceda, voces que designan un terreno plantado de cerezos. Todas remontan al latín cerasetum, derivado de cerasus, el cerezo, con el sufijo que marca abundancia de algo en un lugar. La misma raíz dejó en el mapa de España pueblos como Cerecedo o Cerceda, bautizados en su día por los frutales que crecían alrededor.
La calle de la Cereda es una vía corta, apenas medio centenar de metros, en el barrio de Hispanoamérica, al norte de Chamartín, cerca de la avenida de Concha Espina. No se ha conservado constancia del momento ni del motivo concreto por el que el callejero municipal eligió esta palabra para este tramo. Encaja, en todo caso, en la costumbre madrileña de nombrar calles con términos de la naturaleza y del campo, un eco de los huertos y arboledas que ocuparon estos terrenos antes de que la ciudad creciera hacia el norte a partir de los años setenta.