Calle de la Araucaria
Lleva el nombre de la araucaria, conífera sudamericana de ramas geométricas y piñones comestibles, y sustituyó a un antiguo rótulo de Serrano cuando Tetuán se incorporó a Madrid.
La araucaria es una conífera antigua, originaria de los bosques fríos del sur de Chile y la Patagonia argentina. Su nombre remite a la región del Arauco; los mapuches la llaman pewén, y de sus piñones se alimentaban los pehuenches, literalmente la gente de la araucaria. Sus ramas crecen en pisos regulares, tan rígidas y espinosas que en inglés la apodaron el rompecabezas del mono. Algunos ejemplares pasan de los mil años.
La calle se integra en un grupo de vías de Berruguete bautizadas con flora: a pocos pasos quedan Saúco, Hierbabuena y Panizo, un pequeño herbario callejero en pleno Tetuán. El rótulo nació de una necesidad práctica. Cuando el antiguo Tetuán de las Victorias se incorporó a Madrid, buena parte de su callejero recordaba episodios y figuras de la guerra de Marruecos, y muchos de esos nombres ya existían en la capital. Para deshacer duplicados, varias vías recibieron nombres nuevos sin carga histórica: esta misma calle se llamaba antes Serrano, que coincidía con la conocida arteria del centro, y pasó a ser Araucaria.
De por qué se eligió precisamente la araucaria, un árbol andino raro en los jardines madrileños, no se ha conservado constancia. El nombre se entiende mejor como pieza de esa serie botánica que como homenaje a un ejemplar concreto del barrio.